Autónomos de Comisiones Obreras

Autónomos de Comisiones Obreras
Autónomos de Comisiones Obreras

miércoles 13 de enero de 2016

EL DESEMPLEO DE LOS TRABAJADORES AUTÓNOMOS

En diciembre de 2014 se modificó la Ley de Mutuas dentro de la Ley General de la Seguridad Social. En ella, se modificaba el régimen jurídico del sistema de protección de los trabajadores por cuenta propia. Desde que entrara en vigor el 1 de enero de 2015, los trabajadores autónomos tienen una cobertura por cese de actividad, el llamado "paro de los autónomos", de carácter voluntario.

cese de actividad

cese de actividad

Los autónomos que pretendan beneficiarse de la prestación por cese de actividad deberán cumplir una serie de requisitos y presentar la solicitud en la Mutua con la que el profesional tenga cubierta la contingencia por cese de actividad o ante el Servicio Público de Empleo en el caso de estar cubierto por el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) o el Instituto Social de la Marina.

Requisitos que deben cumplir los autónomos

·         En primer lugar, el autónomo debe estar dado de alta en la Seguridad Social, y estar al corriente de pago de las correspondientes cuotas, y tener cubiertas las contingencias profesionales pertinentes.
 
·         El profesional autónomo no puede haber alcanzado la edad de jubilación, a no ser que tenga acreditado un periodo de cotización requerido para ello.
 
·         Deberá contar con un mínimo de cotización por cese de actividad de, al menos 12 meses, que deben ser seguidos y anteriores a ese cese, incluido el mismo mes en que se produzca.
 
·         El motivo para que el autónomo de por finalizada la actividad empresarial debe ser económico, técnico, productivo u organizativo, pérdida de licencia administrativa, causa de fuerza mayor, caso de violencia de género, divorcio o acuerdo de separación matrimonial, y debe ser justificado. Con respecto a los motivos económicos, se ha introducido la novedad de que con demostrar y acreditar mediante documentos un nivel de pérdidas del 10% es suficiente (antes era del 30%).
 
.        Por último, debe suscribir el compromiso de actividad para mantener la prestación por desempleo, realizando actividades que el Servicio Público de Empleo pueda convocar. Estas actividades pueden ser formativas, de orientación profesional o de promoción de la actividad emprendedora. 

El plazo para la presentación de la solicitud se prolongará hasta el último día del mes siguiente al que se llevó a cabo el cese de actividad. Para ello será necesario acompañar dicha solicitud con la documentación que le soliciten.
 
Para calcular el tiempo de disfrute de la prestación se tendrá en cuenta la edad y los periodos cotizados por el trabajador durante los últimos 48 meses desde el momento del cese de actividad.
 
La ayuda queda de la siguiente manera:

·         Entre 18 y 23 meses cotizados: tres meses de prestación para los menores de 60 años y cuatro meses para los mayores de 60 años.
·         Entre 24 y 29 meses cotizados: cuatro meses de prestación (menores de 60 años) y seis meses (mayores de 60).
·         Entre 30 y 35 meses cotizados: cinco meses de prestación (menores de 60 años) y ocho meses (mayores de 60).
·         Entre 36 y 42 meses cotizados: seis meses de prestación (menores de 60 años) y diez meses (mayores de 60).
·         Entre 43 y 47 meses: ocho meses de prestación (menores de 60 años) y doce meses (mayores de 60).
·         Con 48 meses: dos meses de prestación al margen de la edad.
 
La cuantía de la prestación alcanzará el 70% de la base reguladora, que se calculará en función del promedio de las bases por las que el trabajador hubiera cotizado durante los doce meses anteriores al cese de actividad.
 
La cantidad máxima podría alcanzar el 175% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), excepto si el trabajador tiene a su cargo a uno o más hijos. En ese caso la cuantía quedará establecida en el 200% y 225%, respectivamente.
 
El pago de la prestación correrá a cargo de la Mutua o el Servicio Público de Empleo.
 
Por otro lado, son muchos los autónomos que por la coyuntura de crisis u otros motivos se han visto obligados a poner punto final a su actividad. Una situación que en muchos casos se ha alargado en el tiempo, y ha supuesto que estos profesionales no puedan acceder a prestaciones o paro, tal y como le puede ocurrir a un trabajador por cuenta ajena.
 
En estas situaciones, el Ejecutivo tiene aprobados una serie de criterios para que los autónomos que se encuentren en estas situaciones puedan acceder a una serie de ayudas, los cuales pueden llegar a percibir una prestación no contributiva de 425 euros mensuales durante un máximo de seis meses.
 
Se trata de una prestación vinculada al compromiso de la búsqueda activa de ocupación por parte del beneficiario y a la realización de un mínimo de 180 horas de formación. Del mismo modo, es compatible con las ayudas concedidas por las comunidades autónomas.
 
En lo que respecta al perfil de los trabajadores a los que esta va destinada, se trata de aquellos trabajadores cuya media de ingresos familiares por persona no supere el 75% del salario mínimo y que hayan cotizado en el régimen especial de trabajadores autónomos tres de los últimos cinco años.
Fuente: cincodias.com

EL DESEMPLEO DE LOS TRABAJADORES AUTÓNOMOS

miércoles 13 de enero de 2016

Áreas temáticas relacionadas

Autónomos y Economía Social - Noticias
Autónomos y Economía Social - Noticias sobre empleo autónomo