Autónomos de Comisiones Obreras

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Definición legal

Según el Art.11 LETA, la actividad del TRADE requiere la concurrencia simultánea de tres elementos constitutivos:

  • Trabajo personal
  • Dependencia económica
  • Ausencia de subordinación jurídica

A) Trabajo personal

La actividad económica la tiene que desarrollar el TRADE por sí mismo. Esto es, sin contar con trabajadores por cuenta ajena a su servicio1 y sin poder contratar o subcontratar con terceros ni toda ni una parte de su actividad.

No podrán considerarse TRADE aquello profesionales que ejerzan su actividad conjuntamente con otros en régimen societario o bajo cualquier otra forma jurídica admitida en Derecho.

B) Dependencia económica

Los ingresos recibidos del cliente deben suponer al menos el 75% de los ingresos por rendimientos del trabajo y de actividades económicas profesionales.

Complementariamente, señala la LETA que no se puede considerar TRADE a aquellas personas titulares de establecimientos o locales comerciales e industriales y de oficinas y despachos abiertos al público y a los profesionales que ejerzan su profesión conjuntamente con otros en régimen societario o bajo cualquier otra forma jurídica admitida en Derecho.

Por tanto, la condición de TRADE sólo se puede ostentar respecto de un único cliente.

C) Ausencia de dependencia jurídica

De los tres elementos que caracterizan al TRADE, dos de ellos, el trabajo personal y la dependencia económica concurren también en la prestación laboral de servicios. Ante esta circunstancia, el legislador hace hincapié en el tercero de los rasgos esenciales que definen e identifican al TRADE, porque precisamente va a ser éste el que permita diferenciar la prestación laboral de este tipo específico de trabajo prestado por cuenta propia. Este tercer elemento es la ausencia de dependencia jurídica.

Desde otro punto de vista, la autonomía jurídica se caracteriza por que el TRADE no puede integrarse en un ámbito de organización ajeno, por tanto, debe desarrollar su actividad bajo criterios organizativos propios, sin perjuicio de las indicaciones técnicas de carácter general que pueda recibir de su cliente.

Asimismo, el TRADE deberá disponer de infraestructura productiva y material propios, necesarios para el ejercicio de la actividad e independientes de los de su cliente, cuando en dicha actividad sean relevantes económicamente, de manera que requiere contar con una estructura empresarial propia, por pequeña que ésta sea; pues sin ella nunca podrá concurrir en él la autonomía organizativa que identifica a todo trabajador autónomo.

Además se exige que el TRADE no ejecute su actividad de manera indiferenciada con trabajadores que presten servicios bajo cualquiera modalidad de contratación laboral por cuenta del cliente.

Contrato mercantil de TRADE

El trabajador autónomo que reúna las condiciones establecidas en el artículo anterior podrá solicitar a su cliente la formalización de un contrato mercantil de TRADE a través de una comunicación fehaciente. En el caso de que el cliente se niegue a la formalización del contrato o cuando transcurrido un mes desde la comunicación no se haya formalizado dicho contrato, el trabajador autónomo podrá solicitar el reconocimiento de la condición de trabajador autónomo económicamente dependiente ante el Orden Social y sin perjuicio de lo establecido en el Art.12.3 LETA.

En el caso de que el órgano jurisdiccional del Orden Social reconozca la condición de TRADE al entenderse cumplidas las condiciones recogidas en el Art.11 LETA, el trabajador solo podrá ser considerado como tal desde el momento en que se hubiere recibido por el cliente la comunicación mencionada en el párrafo anterior. El reconocimiento judicial de la condición de trabajador autónomo económicamente dependiente no tendrá ningún efecto sobre la relación contractual entre las partes anterior al momento de dicha comunicación.

Por tanto, la Jurisprudencia sobre el reconocimiento de la condición de TRADE establece que para que se produzca dicho reconocimiento:

  1. el trabajador tiene que reunir todos los requisitos relacionados en el Art.11 LETA;
  2. descarta el carácter constitutivo de la forma escrita del contrato, permitiendo la mera comunicación verbal de la relación más estrecha con un único cliente; y,
  3. la comunicación de la situación de dependencia económica es un requisito indispensable para la validez del consentimiento empresarial.
  4. De ello se concluye que la aplicación del régimen legales obligatoria cuando se den las circunstancias necesarias para ello, aunque la suscripción del contrato no es una de ellas. Asimismo, si conociendo el cliente principal la situación de dependencia económica del trabajador autónomo pretendiera establecer pactos ajenos a este régimen especial, pretendiendo una relación civil o mercantil de régimen común, éstos no serían válidos.

    El Art.12 LETA precisa que el contrato entre el TRADE y su cliente deberá formalizarse siempre por escrito.

    Este contrato tiene que ser registrado por el TRADE en el Servicio Público de Empleo en el plazo de los diez días hábiles siguientes a la firma; si no lo hace debe registrarlo el cliente. El control administrativo se efectuará a los solo efectos de información y control de la Tesorería General de la Seguridad Social y de su tratamiento estadístico por los entes públicos competentes, por tanto no es un registro público.

    El TRADE deberá hacer constar expresamente en el contrato su condición de dependiente económicamente respecto del cliente que le contrate, así como las variaciones que se produjeran al respecto, por lo tanto tiene derecho a percibir una contraprestación económica en función del resultado de su actividad de acuerdo con lo pactado con el cliente y asumiendo por ello el riesgo y ventura de su actividad.

    Jornada de trabajo

    El TRADE tendrá derecho a una interrupción de su actividad anual de 18 días hábiles, sin perjuicio de que dicho régimen pueda ser mejorado mediante contrato entre las partes o mediante acuerdos de interés general, según el Art. 14 LETA.

    Este derecho no cabe identificarlo con el régimen laboral de las vacaciones contenido en el Art. 38 ETT, pues se trata de una interrupción de la actividad que deberá ser concretada en sus términos, momento y condiciones de ejercicio en el contrato o, en su caso, en los acuerdo de interés profesional, sin que, en su defecto, quepa considerar que existe obligación de abono económico alguno por parte de la empresa cliente.

    También, mediante contrato individual o acuerdo de interés profesional, se determina:

    • el régimen de descanso semanal y el correspondiente a los festivos;
    • la cuantía máxima de la jornada de actividad; y,
    • la distribución semanal en el caso de que la jornada se compute por mes o año.

    La jornada superior a la pactada tiene carácter voluntario y no puede exceder del incremento máximo establecido mediante acuerdo de interés profesional. En ausencia de acuerdo de interés profesional, el incremento no puede exceder del 30% del tiempo ordinario de actividad individualmente acordado.

    El horario de actividad debe procurar adaptarse a los efectos de poder conciliar la vida personal, familiar y profesional del TRADE.

    La víctima de violencia de género tiene derecho a la adaptación de su horario con el objeto de hacer efectiva su protección o su derecho a la asistencia social integral.

    Interrupción justificada de la actividad profesional

    La LETA cita las siguientes causas para la interrupción:

    • el mutuo acuerdo entre las partes;
    • la necesidad de atender responsabilidades familiares urgentes, sobrevenidas e imprevisibles;
    • un riesgo grave e inminente para la vida o salud del TRADE;
    • la incapacidad temporal (IT), maternidad o paternidad;
    • la situación de violencia de género, para que la TRADE haga efectiva su protección o su derecho a la asistencia social integral;
    • causas de fuerza mayor; y,
    • aquellas que las partes hayan fijado en el contrato.

    Las causas de interrupción mencionadas no podrán fundamentar la extinción contractual por voluntad del cliente prevista en el Art.15.1 f) LETA, todo ello sin perjuicio de otros efectos que para dichos supuestos puedan acordar las partes. Si el cliente diera por extinguido el contrato, tal circunstancia se consideraría como una falta de justificación a los efectos del abono de una indemnización a favor del TRADE por los daños y perjuicios que se le ocasionen.

    No obstante, cuando se trate de los supuestos de IT, maternidad o paternidad o fuerza mayor, si la interrupción ocasiones un perjuicio importante al cliente que paralice o perturbe el normal desarrollo de su actividad, podrá considerarse justificada la extinción del contrato, a efectos de excluir el pago de la indemnización.

    Extinción del contrato

    La LETA cita las siguientes causas para la extinción:

    • el mutuo acuerdo entre las partes;
    • causas válidamente consignadas en el contrato, salvo que las mismas constituyan abuso de derecho manifiesto;
    • la muerte, jubilación o invalidez, incompatibles con la actividad profesional, conforme a la correspondiente legislación de Seguridad Social;
    • el desistimiento del TRADE, debiendo mediar en tal caso el preaviso estipulado o conforme a los usos y costumbres. En ese supuesto surge la posibilidad de indemnización al cliente;
    • la voluntad del TRADE fundada en un incumplimiento contractual grave del cliente;
    • la voluntad del cliente por causa justificada, debiendo mediar el preaviso estipulado o conforme a los usos o costumbres;
    • la decisión de la TRADE que se vea obligada a extinguir la relación contractual como consecuencia de ser víctima de violencia de género; y,
    • cualquier otra causa legalmente establecida.

    Indemnizaciones

    El derecho a indemnización se genera cuando se produzca uno de los supuestos siguientes:

    • cuando la resolución contractual fundada en un incumplimiento contractual de la otra, quien resuelva el contrato tiene derecho a percibir una indemnización por los daños y perjuicios causados;
    • cuando la resolución del contrato se produzca por voluntad del cliente sin causa justificada, el TRADE tiene derecho a percibir una indemnización por los daños y perjuicios causados;
    • si la resolución se produce por desistimiento del TRADE, y sin perjuicio de cumplir con la obligación de preaviso, el cliente puede ser indemnizado cuando dicho desistimiento le ocasiones un perjuicio importante que paralice o perturbe el normal desarrollo de su actividad; y,
    • cuando la parte que tenga derecho a la indemnización sea el TRADE la cuantía de la indemnización debe ser la fijada en el contrato individual o en el acuerdo de interés profesional que resulte de aplicación.

    A falta de regulación, la cuantía se determina tomando en consideración, entre otros factores los siguientes:

    • el tiempo restante previsto de duración del contrato;
    • la gravedad del incumplimiento del cliente;
    • las inversiones y gastos anticipados por el TRADE vinculados a la ejecución de la actividad profesional contratada; y,
    • el plazo de preaviso otorgado por el cliente sobre la fecha de extinción del contrato.

    En el caso de los agentes comerciales, debe considerarse también la indemnización por clientela establecida en la Ley del Contrato de Agencia (Ley 12/1992, de 27 de mayo).

    Aspectos procesales

    La jurisdicción competente para conocer de las pretensiones derivadas del contrato celebrado entre un TRADE y su cliente ser la social, así como de las cuestiones derivadas de la aplicación e interpretación de los acuerdos de interés profesional. (Art. 17 LETA).

    Requisito de la conciliación previa, como establece el Art. 18 LETA.